Hace unos días mi mujer
y yo estuvimos comiendo en la finca de nuestros amigos Manuel Ambite y Ana. Todos los años nos invitan a comer con
su familia y amigos una buena sardiñada y churrascada, acompañada de un buen
vino deMencía, postre, café y las copas
de caña o Whisky que uno quiera o pueda tomar. Siempre con prudencia eso sí, pues
luego hay que conducir hasta casa y si te ponen el globo no puede sobrepasar el
0,25mg/l en aire o 0,5g/l en sangre. En fin, que nos lo pasamos
pipa.
Al final preparamos los
instrumentos y nos ponemos a tocar gaitas, pandera, tambor, y lo que caiga por
allí. Por supuesto la armamos buena y nos sirve para recordar los buenos
tiempos gaiteiriles, es decir, cuando estábamos en plena forma. Retirados del
folclore aproximadamente desde el año 1997, y tocando una vez al año dado que
yo estoy en Madrid seis meses, para
tocar estamos. Pero nos lo pasamos bien.
Fijaros que mi amigo
Manolo Ambite me cuida míinstrumento,
me lo vigila para que no le coja la humedad existente en Galicia, sobre todo en
el invierno, en fin, y allí en su casa está.
Deciros simplemente que
nos pusimos en desacuerdo con aquellos que quisieron introducir y al final introdujeron
una tendencia que no existía en Galicia,
y esa tendencia era y es ahora la música Folk. Nosotros éramos gaiteros
tradicionales y acompañábamos a grupos de danza tradicionales y dábamos
alboradas por los pueblos de Galicia. Hasta la década de los ochenta no existía
la música folk, fue traída de Irlanda, Escocia y Bretaña francesa. En aquel
momento creímos que el folclore sería destruido y más vale saltar del barco
antes de que se hunda.
Al final no se hundió
pero descarrilo porque lo tradicional se
valora mucho menos que antes, y, sin embargo, el folk ha subido a un nivel que
no se podía creer en aquella década. En fin. La vida es así. Con dos LP y un CD
grabados todos contentos. Lo que siento es que en mis tiempos no existía
Internet y no se colgabanlos vídeos.
Os invito a ver unos sencillos que ignoraba que los había colgado un hijo de
Manolo, y otro que corresponde a una actuación en la TV de Galicia. Va seguido del segundo.
Hasta pronto.
domingo, 16 de febrero de 2014
FESTIVAL INTERNACIONAL
DE LORIENT
En 1981, fuimos
invitados a participar en el Festival Internacional de Folclore en Lorient,ciudad portuaria en el departamento de
Morbihan, en la Región de Bretaña.
Celebraba un festival que era muy conocido en el mundo del folclore, es más,
tenían un representante en Galicia con el cual había que contar para ir a dicho
festival, pues seleccionaba los grupos participantes.Y como
a nadie le amarga un dulce, nosotros queríamos ir. Arreglados como siempre los
problemillas del trabajo….pues alguno siempre fallaba, había que suplirlo por otro
bailarín o bailarina y el viaje se realizaba.
Generalmente solíamos
salir a las 8 de la mañana de La Coruña,
dada la distancia que había que recorrer desde nuestra ciudad a Irún, frontera
por la que teníamos que pasara Francia.
Siempre que viajábamos en autobússolíamos parar a comer a seis kilómetrosdespués de Astorga, dirección Madrid, en un
mesón llamado Quiñones. Su cocina tradicional es muy buena, y asequible de
precio. Sigo parando en dicho mesón cuando viajo de Madrid a La Coruña y
viceversa.
La expedición estaba
compuesta por el Grupo de Danzas Eidos y el Grupo folk Milladoiro,pues tambiéniba a participar en dicho festival, tuvimos buena convivencia y nos hicimos
buenos amigos. En el transcurso del viaje tocábamos las gaitas y cantamos
cantares de nuestra tierra gallega, recuerdo que le enseñe a Ferreirós, uno de
los gaiteros de Milladoiro, la Jota de Paradela, compuesta por un servidor y
que más tarde tocaron en alguno de sus conciertos.
Nos dio la noche en el
camino, estábamos bastante agotados, y por fin llegamos a Irún, nos dirigimos
directamente al Hostal para cenar, pero sobre todo, para acostarnos y descansar
nuestros huesos doloridos,pensemos que
las carreteras no eran las de ahora, y, además, teníamos en mente el paisaje
tan bonito que nos esperaba, por lo que teníamos que estar bien despiertos.
A la mañanasiguiente, cruzamos la frontera y empezamos a subir
Francia. Empezamos por la Región de Aquitania, dando una visita muy breve por
Saint Jean de Luz, Bayonne y un recorridito por Burdeaux. Las jefas no nos
permitían desperdiciar más tiempo, pues el camino era todavía muy largo.
Seguimos subiendo ya por la Región de Poitou hasta llegar a La Rochelle, ciudad
preciosa en la que paramos a comer.
Seguimos camino y
entramos en la Región de Países de Loira, subimos hasta Nantes, y como a las
jefas les había sentado bien la comida, nos dieron otro recorrido por los
sitios más llamativos o principales de la ciudad. He de decir que no teníamos
una hora señalada para llegar a nuestro destino pero, si nos pasábamos de las
12 de la noche nos quedaríamos sin cenar. En fin. Hasta cierto punto nos daba
igual pues había mucho que ver y eso era impagable.
Las tres regiones que
habíamos cruzado y todas las ciudades que habíamos visto (y nos quedaron muchas
por ver, por supuesto), nos habían dejado un sabor muy dulce en la boca. Sus
campos, sus castillos; sus fortalezas, sus iglesias y catedrales,así como lasmansiones medievales eran preciosos, por lo tanto, muy dignos de ver.
Entramos en la Región
de Bretaña, nuestra favorita por ser en
esa parte de Francia donde se celebraría el festival. Realmente,cada Región iba cambiando su paisaje, cuanto
más al Norte más verde, además de la estructura de los edificios, castillos y
fortalezas. Al final se la jugamos a los bretones, nuestro conductor que nos
había demostrado que era un Fangio, logró llegar a Lorient a las once y media
de la noche, por lo quealos organizadores no les quedó otro remedio
que servirnos la cena y a continuación, nos alojaron en un Colegio Mayor.
Como creo que ya me
excedo en mi relato, permitidme que lo que falta os lo cuente en el próximo
post.
Recuerdo que Don Luís Cagiao presidente de la Asociación Folclórica
del barrio de Lavañou de La Coruña, me llamó por teléfono para decirme que tenía
un proyecto en marcha y solo pendía de un problema, pero que dicho
inconveniente nos lo explicaría en una reunión que pretendía mantener con los miembros
del Grupo de gaitas Brisas da Cruña, del que un servidor era miembro, estoy hablando
del año 1988.
Reunidos con D. Luís, nos comenta que había recibido una llamada de
Bélgica invitándole a asistir y participar en el Festival Folclórico Internacional
Europeade, a celebrar en Amberes (Flandes) Bélgica. Para ello, los belgas se
hacían cargo de la estancia y manutención de todos los componentes de la
expedición, además de colaborar con el 50% de los gastos que ocasionabael transporte y demás. Bueno. El tema era contar
con Brisas da Cruña y él haría el resto. Nosotros nos reunimos y tratamos las
posibilidades, había unos problemas que resolver. Una vez subsanados los mismos, aceptamos las condiciones de la asociación y
comenzamos los ensayos. Recuerdo al igual que mis compañeros en aquellos
momentos, que el Grupo de Danzas pertenecia a una Asociación vecinal muy
humilde y por tanto sus recursos económicos eran más bien escasos.
El viaje lo realizamos
en autocar saliendo de La Coruña a las 8 de la mañana, haciendo una parada de
45 minutos para comer. Y ala, hasta Irún de un tajo en donde la asociación
había reservado habitaciones en un Hostal para pernoctar.
Burdeos.
A la mañana siguiente
seguimos ruta haciendo una parada en Burdeos, no muy larga, una horita
aproximadamente para no excedernos en el tiempo de llegada a Paris. En aquellas
fechas teníamos buenas piernas y podíamos caminar rápido, no obstante, siempre
hay quien se retrasa aunque sea involuntariamente, pero esto es así. Seguimos
ruta cantando en el autocar sin parar, pues el 97% de la expedición era joven y
tenía ganas de juerga. Paramosen un área
de descanso a comer. El menú constaba de un bocata de jamón y fruta, y a
continuación seguimos devorando km. hasta que llegamos a París.
Camping del Bosque de Bolognia
Nos dirigimos
concretamente hasta el Camping situado en el Bosque de Bolognia. Allí estuvimos
acampados en tiendas dos días. Nos levantábamos muy temprano y nos acercábamos
a París, incluso recuerdo que fuimos hasta la casa de mí tía Aurelia, hermana
de mí madre, llevaba desde el año 1955 en París y vivía el Boulevar Sebastopol.
Se puso feliz la mujer al vernos, nos invitó a comer (éramos 5), por lo que
no era ninguna broma en aquellos tiempos. Al final me regaló un colchón hinchable
de una plaza para poder dormir cómodo en la tienda. Por la noche como yo era un
chico bueno y dormíamos de tres en tres en las tiendas, compartí dicho colchón
y apoyamos solamente la espalda en él los tres, resultando que al día siguiente
casi no nos podimos levantar debido al dolor de riñones y espalda por dormir en
mala postura…En fin. Cosas.
Paris. Plaza de la Estrella
En la Recepción del
Camping había dos señoritas muy guapas y muy amables con nosotros. Sin hablar
francés, sólo con gestos y risas, nos lo pasábamos
en grande con ellas. Para compensar su amabilidad, un servidor con la flauta
dulce, otro compañero con la guitarra, y otro con el pandero, les interpretábamos
el Cóndor pasa y el Pájaro choguí que teníamos
bien ensayados, y ellas se rompían las manos a aplaudirnos, incluso, nos daban
un abrazo y un besito. La verdad es que sonaban bien la canciones. Nosotros
éramos asi. Imágenes bajadas de Internet
En el próximo post
contaré el resto. Hasta pronto.
Hoy quiero dedicar un recuerdo y sincero homenaje por medio de mi entrada, a un
hombre extraordinario.Entre otras
muchas cosas, fue un amante y propulsor del folclore de su tierra maña, además
de un jotero con una gracia única.
Estaba en posesión de innumerables premios y viajo cantándole siempre a Aragón
por muchísimos países.
Viajamos juntos con los Coros y Danzas a Japón, durante 28 días en 1967. Yo
como gaitero de Coros y Danzas de La Coruña,y él como jotero del Grupo de Huesca. Éramos cuatro grupos de Danzas
los que componíamos la expedición: Pamplona, Huesca, Granada y La
Coruña. El viaje surgió por la invitación del periódico Asahi Shimbun, el de mayor tirada de Japón, y el objeto principal fue dar a conocer más a España y a su folclore en el país nipón.
Por supuesto, tuvimos un éxito clamoroso, quizá no esté bien que yo lo diga,
pero es la realidad, y todavía viven muchas personas que pueden certificarlo.
Fue un viaje excepcional en el que recorrimos una buena parte de las ciudades
del país. El viaje lo explico en el post “Mi primer viaje importante”. Y es
que, en 28 días de convivencia continua, se puede llegar a conocer a una
persona e incluso se puede conseguir aflorar una amistad, y sobre todo, con la
persona de Mariano Forns.
Mariano en las fiestas del Pilar en Zaragoza
Lo que simplemente quiero decir es que le conocí en ese viaje y nos
hicimos grandes amigos, nos reímos todo lo que quisimos hablando de nuestras
dos “cachazas”, es decir, de nuestras maneras de ser, temperamentos; de
resolver los problemas que nos surgían en el viaje, de nuestras bromas y hasta cambiamos puntos de vista sobre el estado del folclore en aquella época. En fin, era una persona con un humor fenomenal al que a todos,
sin excepción, nos encantaba verlo y
oírlo cantar esas jotas mañas que bordaba en un escenario llenándolo con su voz
y su persona.
Mariano con nuestros guias japoneses a la salida del Hotel Takanawa Prince de Tokio
Dos japoneses españoles, la chica de Pamplona y el de Zaragora...el mejor. Saliendo para un teatro.
Y como no todo podía ser trabajo, Mariano y un servidor relajandonos en la piscina del Takanawa Prince Hotel de Tokio.
Tuvimos contacto un tiempo, incluso me regaló un disco suyo. Pero los avatares de la vida obligan a cada uno a
seguir su camino, y sin querer, recorres la senda marcada y las dificultades de
ese andar, hacen que el tiempo aquel que
nos envolvió se pare y se refugie en el recuerdo. Gracias a este Blog, he recuperado
el contacto con varias personas compañeras de aquel inolvidable viaje. Después
de tantos años quién me lo iba a decir ¡¡¡Cuántas sorpresas nos da la vida!!!
En definitiva, sólo me queda enviar un saludo muy cordial a los antiguos
miembros y compañeros de Coros y Danzas, que en aquellas fechasviajamos al Japón con el fin de ofrecer un
gran espectáculo exhibiendo el folclore español, además de rendir un pequeño
homenaje a mi amigo Mariano Forns, fallecido el 25 de Septiembre de 2009, y de
cuyo óbito no era sabedor, por lo que me embargóuna gran tristeza. Siempre estarás en mí
recuerdo.
Hasta pronto amigos.
Os cuelgo este video homenaje a Mariano Forns. Merece la pena verlo. En el aparece un instante parte de la expedición a Japón.
Hola amigos: Con esta entrada remato la historia de mi relación con el folclore, vivencias y viajes durante cuarenta y tres años. Pido disculpas por haberlo hecho un poco largo pero no veía la forma de hacerlo más abreviado. Gracias.
El último viaje que hice promocionado por la Xunta de
Galicia fue a Venezuela en el año 1998,
a Venezuela otra vez. Quien me lo iba a decir, y en esta ocasión, nada más y nada menos que a Puerto Ordaz (Guayana). Fue un viaje para
recordar toda la vida.
Al llegar al Aeropuerto de Maiquetía, tuve que esperar cuatro
horas para enlazar con el avión que me llevaría a mi destino, nada menos que
dos horas de vuelo. En mi espera, me vino a acompañar un amigo que había hecho
en el viaje anterior, y que era el padre de un alumno. Nos fuimos a la
cafetería, nos sentamos, pedimos unas bebidas y nos pusimos a charlar.
Al llegar a Puerto Ordaz con agotamiento, me dio la vida que
me estaba esperando un directivo de la Hermandad Gallega, era de Lalín - Pontevedra,
y se llamaba Luís. Este señor me ayudo y facilitó todos los trámites del
aeropuerto, y fue con quien tuve más contacto en los quince días que estuve en
la Guayana, demostró ser un hombre buenísimo y servicial. Al llegar a la Hermandad, me estaban
esperando el resto de los directivos y el presidente, cenaron conmigo en una
mesa del restaurante de la entidad. Eso sí, lo primero que hice fue correr y
ponerme debajo del aparato del aire acondicionado y así poder refrescarme. El calor que hacía era sofocante, ellos se reían. Charlamos distendidamente de las cosas de
Galicia y de P.Ordaz. En fin, de toda la problemática de inseguridad que tenía
Venezuela, y como no podía ser menos, también hablamos de cómo se iban a
desarrollar las clases.
Tengo que decir que también llegó al aeropuerto una chica que, curiosamente, también era de Lalín, se llamaba Beatriz, enviada por la Xunta de Galicia para impartir
un curso de gallego en la Hermandad, por
un tiempo de 30 días. Era más joven que yo y muy simpática, tenía buen carácter
y era muy habladora, menos mal, me dije
a mi mismo, por lo menos no me aburriré.
Al día siguiente, me presentaron a los alumnos y empezamos
las clases, tuve que seleccionar tres
grupos o niveles incluida la banda de gaitas. La verdad es que no dejaron que
me aburriera.
Por las mañanas, como estaba libre me bañaba en la piscina de
la Hermandad. Un día que estaba bañándome con unos cuantos alumnos, cayó una
tormenta con aparato eléctrico que me asustó enormemente pues los rayos casi
nos caían en la piscina, por lo que mande salir a todos del agua por miedo a
que pudiera caer uno y dejarnos fritos a todos, el calor seguía siendo
asfixiante.
Pasados unos días, Luís nos dice a Beatriz y a mí que para el
sábado nos iba a llevar de excursión y
que duraría dos días, es decir, hasta el domingo por la tarde, el viaje iba a ser largo hasta la frontera con
Brasil, para ello, tendríamos que cruzar un poco la selva amazónica venezolana
y la Gran Sabana, por lo que nos recomendó a mí y a la chica la vestimenta
apropiada que debíamos de llevar,
también vendas, desinfectantes, esparadrapo, gafas de sol y sombrero,
como solía decir el, por si acaso…Conocedor de la movida en la selva sabía de
sobra lo que había que llevar, además
tenía que ir a su gasolinera y así saludaría a su hermano. Aparte tenía una empresa de
recambios en Puerto Ordaz..
Llegado el sábado salimos por la mañana temprano. El viaje lo
desarrollamos en una camioneta de lujo creo que de la marca Dodge, tenía caja
para carga y seis plazas estupendas para viajeros. Ya de camino, fuimos
observando pueblos, y paisajes que él nos iba explicando. Nos enseñó el río
Caroní y el Orinoco, eran enormes. Poco
a poco nos adentramos en la Gran Sabana, sus llanuras eran inmensas pero
también divisábamos alguna cascada preciosa, valles enormes, los famosos Tepuys
(mesetas abruptas de paredes verticales y cumbres planas), y algún pueblecito con casitas redondas y
techos de paja terminados en punta.
Lentamente el paisaje iba cambiando, solamente de pensar que
estábamos cruzando la Gran Sabana nos
hacía flipar. Beatriz me decía que tenía un poco de miedo y yo le contestaba –
Tranquila, que está contigo Superman, y
nos echábamos a reír los tres.
Impresionante Tepuy-Gran Sabana
Una parada para echar gasolina. Observando el carro (como
llaman ellos al automóvil) nos dimos cuenta que Luís llevaba un revólver y un
machete metido en una bolsa de plástico blanca que colgaba del brazo de las luces situado en el salpicadero
del auto, por supuesto le preguntamos el motivo de llevar un arma, a lo que nos contestó que por si acaso, que
como ya habíamos comentado, la seguridad en este país es poca. Bueno, lo
entendimos, gracias a Dios no hizo ninguna falta. Llegó la hora de comer y lo
hicimos en un pueblecito de cuatro casitas,
en un chiringuito con un toldo y una terraza; allí nos comimos unos
filetes de bovino con patatas fritas,
(ya no sé más) y me refiero a la
carne, solo sé que estábamos tan fritos
como la carne por culpa de una maldita temperatura bochornosa de cerca de 40 grados y que atraía
a los mosquitos por doquier, por lo que
no nos quedó más remedio que salir a toda prisa.
Continuamos el camino hasta que hicimos un alto para ver la
“Quebrada de Jaspe” Qué pasada!!! El agua de la cascada se veía totalmente roja
debido a la piedra de ese color el “Jaspe”, claro. Antes de acceder a las
cataratas, nos paró la policía preguntándonos que íbamos a hacer allí, parece
ser que mantenían una vigilancia todo el día porque la gente suele ir a romper
piedra para luego venderla y está prohibido por ser un Parque Nacional, desde
luego, fue una gracia de Dios concedernos ver esas maravillas de la naturaleza, quedamos
totalmente impresionados.
Quebrada de Jaspe
Poco a poco veíamos cada vez más cerca la selva amazónica,
penetramos en ella siguiendo la carretera, pasados 45 minutos Luis nos dijo que
íbamos a parar en la cuneta para oír a los pájaros y a los monos y los veríamos
saltar entre los árboles altísimos que daban sin remedio una penumbra en el
interior de la selva. Se hizo el
silencio y no oíamos nada que no fueran los pájaros en la lejanía. Extasiados
mirando hacia arriba tratando de ver y
oír a los monos, Luís nos dice que
seguro que ellos nos están viendo a nosotros. Entonces sacó de la cintura su
revólver y nos mandó apartar un poco; nos dijo, atentos y efectuó un disparo al
aire que casi hizo que se nos cayeran
los pantalones; en ese momento, vimos a los monos y a la madre que los parió saltando por los árboles y gritando
alocadamente, permanecieron así durante unos minutos hasta que se callaron de
nuevo.
Tepuy y amazonas al fondo
Tragando kilómetros por la carretera de una selva amazónica
impenetrable y oscura, llegamos a una explanada enorme con un asentamiento de
edificaciones sencillas, también había una gasolinera, paramos y nos dijo que
era la suya y la de su hermano, nos lo presentó más tarde. Esperamos a que
terminaran de hablar o arreglar sus cosas, nos despedimos y seguimos viaje.
Al poco tiempo nos dijo que estábamos llegando a El Dorado,
un pueblo que había sido fundado por un general y en el cual se hallaba la
prisión de más seguridad de Venezuela, la verdad que no le recomiendo a nadie ir solito y parar en
ese pueblo, a Beatríz y a mí no nos daba mucha confianza, era nuestra
impresión. El Dorado era una pequeña
ciudad de edificaciones bajas, de poca altura, muy sencillo y la pintura de las
casas estaba bastante deteriorada (Hablo de 1998). Había mucha gente en
sus calles estrechas, con los carros
aparcados subidos hasta la mitad en las aceras,
casi no se podía circular con un coche. La explicación que Luís nos
dio es que había muchos buscadores de
oro y diamantes, que cerca de allí pasaba un río que tenía el metal, por supuesto estaban en la selva para lo que abrían una pista con
excavadoras hasta llegar al río para establecerse, cuando encontraban algo de
oro venían al pueblo para aprovisionarse y se lo gastaban todo en juergas, bebidas
y……en lo que cayera, ese era el motivo
por lo que siempre estaban en la pobreza, por lo menos la mayoría, aunque
algunos podían destacar, no todos tenían la suerte de encontrar el metal y
piedras precioso. En fin, una vida aventurera que te podía durar dos días, seis
meses, un año o lo que Dios quisiera, y total para nada.
Nos llevó al río que pasaba por el pueblo, era bastante ancho
y en el medio había una isla, esa era la
prisión, sin murallas ni muros, pero sí unas rejas imaginamos que
electrificadas. El Estado controlaba el
interior con la policía, puestos de vigilancia, imagino que serían barracones
donde habitaban los presos. El motivo de
que no se fugaran es que el río a ambos lados estaba infestado de peces,
digamos carnívoros, es decir, como las
pirañas, así que, el que intentara
fugarse no tenía otro camino que el río y nadando, un río sin corriente y por tanto estancado, la única suerte era morir
comido por dichos peces a los que
el Estado cuidaba convenientemente para que permanecieran allí. Las barcas de
transporte estaban en tierra firme custodiadas por la policía con metralleta
que además vigilaba el rio. Guauuu!!
Plaza principal de El Dorado
Seguimos el viaje por la carretera principal charlando y
disfrutando de todo el paisaje que veíamos, después de dos horas más de viaje
llegamos a Santa Elena, un pueblo también pequeño y fronterizo con Brasil. Paramos en un Hotelito
y pedimos tres habitaciones y nos quedamos en el restaurante para cenar,
cansados y agotados, nos fuimos todos a meter en el sobre porque al día
siguiente teníamos que madrugar
Santa Elena
Fontera de Venezuela con Brasil. Un servidor estuvo ahí
Por fin llegamos a la frontera por Pacaraima, el primer pueblo de Brasil, estuvimos un rato
visitándolo y nos dimos la vuelta. Fue una gran satisfacción haber llegado y estado en Brasil. Fin del viaje de ida,
claro. Pero no nos quedó más remedio que iniciar el de vuelta a Puerto Ordaz,
así que, nos pusimos manos a la obra
No paramos hasta su gasolinera, llenó el depósito, y en
compañía del hermano nos fuimos a comer. En el transcurso del viaje y cruzando
la selva amazónica, paramos en un pueblecito pequeño, quería presentarnos a dos
gallegos que vivían en el con sus respectivas parejas, las dos nativas criollas
y mucho más jóvenes que ellos que rondaban los 75 años y ellas unos 40. Eran
felices y no había más que hablar, por eso vivían en la selva. Mi otro yo, el
yo que tenemos todos dentro me decía – Dios mío, a donde se vinieron a vivir
estos gallegos, pero en fin…cada uno….Seguimos viaje e hicimos dos paradas en
la selva, precisamente en esas pistas de las que os hablaba antes, abiertas por
las excavadoras para los buscadores de oro, nuestro anfitrión salió con su
revolver en la mano y nos introducimos por dicha pista unos 40 metros con el
objeto de oír la variedad de pájaros y animales que emitían los múltiples
sonidos. Luego nos dijo que el motivo de llevar el revolver era por si pudiera
aparecer algún animal salvaje o animal humano, en la selva nunca se sabe
Pasadas unas horasy
cruzada la parte que correspondía de selva, salimos de lleno a la Gran Sabana
para llegar en poco tiempoa un pueblo
indígena con las casitas redondas y tejados de paja, casi igual alque vimos a la ida. Paramos un ratito para
estirar las piernas y entramos en una pequeña
cafetería a tomarnos unos refrescos. Seguimos hasta llegar a unas
cataratas que eran relativamente pequeñas pero preciosas, sacamos fotos y otro
recuerdo que llevamos Beatrizy yo
fueron los mosquitos. Eran insignificantes, pequeños y negros, nos
martirizaron la cara y los brazos. En fin… poco a poco el día se fue
convirtiendo en atardecer yfuimos llegando
a Puerto Ordaz.
Esta es la cafeteria de la Hermandad, en esas mesas se sentaba un servidor. A la derecha está el comedor y arriba las oficinas y salones. Fuera un gran espacio para eventos y la piscina-
Con algunos de mis alumnos
Al día siguiente, lunes continué las clases que con la
colaboración e interés de los alumnos se fueron desarrollando
satisfactoriamente.
Para el viernes tenían preparada una fiesta en mi honor dado
que las clases estaban rematando, prepararon la gran terraza para la
celebración, Llegado el día, el espacio se iba llenando de gente, sobre las
13,30 horas llegó una furgoneta con el cáterin preparado y después de comer
empezó a tocar una orquesta hasta el atardecer. Aquello fue un desparrame por
lo que yo me sentía feliz y satisfecho por haber hecho bien mi trabajo, porque
los alumnos habían aprendido y por toda aquella gente de mi tierra que por
avatares de la vida, un día tuvieron que irse para Venezuela a buscarse la
vida, unos triunfaron y otros menos. Yo les miraba y pensaba que nunca más les
volvería a ver…pero en fin era la vida así, el caso es haber hecho las cosas lo
mejor posible. Y para terminar, solamente decir que solo siento gratitud y
admiración por ellos. A todos, muchas gracias.
Espero que os haya gustado esta
mi historia folclórica. Ahora, en la
actualidad, solo ensayo con mi compañero Manolo y una vez al año toco con sus
hijos, (con los míos es imposible al hallarse fuera de Galicia), en la famosa comida tradicional que ofrece.
La cuestión es que al no ensayar se van perdiendo facultades, pero únicamente
se trata de meterse en el recuerdo que un día fue realidad. Hasta
pronto amigos.
Uno de los tres últimos viajes que hice promocionado por la
Xunta de Galicia fue a Las Palmas de Gran Canaria, extraordinario viaje, así como
la gente que conocí, alumnos, directivos,
desarrollo de las clases más relajadas al tener menos alumnos, solo me hizo
falta hacer dos grupos incluida la banda. Su paisaje interesante, playas, por
ejemplo, Las Canteras, me la recorrí toda a pie, ida y vuelta, llegando incluso
hasta elAuditorio Alfredo Kraus. Tuve
laoportunidad de volver en siete
ocasiones más, pero formando parte de otro colectivo no folclórico, pero es
otra historiaque algún día es posible
que os cuente.
Puerto deportivo de Las Palmas de Gran Canaria
Las Palmas de Gran Canaria
Buena despedida me hicieron, hasta me llevaron un grupo
canario para deleitar a todos con sus cantos. Unas personas extraordinarias.
Otro, a Palma de
Mallorca, también al Centro Gallego ubicado en Can pastilla. Me gustó mucho su
situación cercade la playa, por lo que me permitió disfrutar
de ella puesto que las clases empezaban a
partir de las 7 de la tarde y terminaba a las 10 de la noche. El paseo de la
Playa de Can pastilla, es precioso, tiene chiringuitos, cafeterías ya más serias,
restaurantes, cervecerías y apartamentos, y es de una extensión enorme digna de recorrerla a pie y
disfrutar del momento.
Can pastilla vista aerea
Palma de Mallorca
Distintas vistas de Palma de Mallorca
Tuve unos alumnos excelentes, interesadísimos por aprender, y
desde luego, me demostraron mucho cariño, incluso, como despedida, me llevaron
a conocer pueblos situados en la parte oeste de Mallorca, tales como Sóller, muy
bonito, turístico y con un puerto
deportivo precioso. Pollença, un pueblo que me dejó fascinado por su
arquitectura medieval, te trasladaba a esa época, una verdadera maravilla que
además estaba en fiestas y no cabía un alma.Alcudia, situada en el norte de la isla, poseedora de unas playas
extraordinarias, tranquilidad absoluta y unos hoteles fenomenales. En fin, tanto
las baleares como las canarias para mí
son todas ellas unas islas afortunadas, en hermosura y temperatura.
Mallorca
Hoy nos quedamos aquí. Mi pretensión era rematar con este
post estos tres últimos viajes,pero me
resultaba tremendamente largo, por lo que no tuve más remedio que hacer otro
post para relatar mialucinante viaje y
aventura final. Hasta pronto amigos.
Hola Amigos¡¡¡ Volvemos
al tajo, pues esta historia poco a poco va tocando a su fin, no por ello, deja
de ser menos interesante que las anteriores.
En el
último trimestre de 1995, recibo una llamada del Jefe de Relaciones con el Exterior
de la Xunta de Galicia, diciéndome que
si me interesaría ir a dar una clase de gaita a Venezuela, concretamente, a la Hermandad Gallega de Caracas, a lo que le
contesto afirmativamente. El hombre me advierte que está buscando al profesor
más idóneo para enviarle a impartir las clases, pues me confiesa que la banda
de gaitas de la Hermandad, tiene un
nivel bastante alto, y por otro lado, el director de dicha banda fue alumno de
Castor Cachafeiro, hermano de Avelino, de”Os Soutelo de Montes”, y el
hombre no es muy amigo de aceptar a profesores… De salir tu elegido te volveré
a llamar dentro de un par de semanas máximo.
Pasados unos ocho días,
recibo la llamada de la Xunta manifestándome que me habían asignado las clases
de Venezuela. Lógicamente me entro una gran ilusión y empecé a preparar el
material para las clases. La Xunta me proporcionaba el billete y pago de las
dietas. Como siempre, la asociación a la que ibas, en este caso la Hermandad
Gallega de Caracas, me procuraba el Hotel y la manutención.
Bueno, al llegar la
hora me voy a Santiago a firmar papeles como siempre, y el Jefe me instruye en
unas cuantas cosas con las que he de tener cuidado. Al llegar al aeropuerto de
Maiquetía, me dice que de ninguna manera salga del recinto aduanero, que espere
en él que pasarán a recogerme. Para
identificarme, tenía que ponerme un cartelito colgado con mis datos y además
tenía en letras grandes Xunta de Galicia. Otra era que no fuera nunca al banco
solo, me tenía que acompañar un guardia de seguridad de la Hermandad, tampoco
me recomendó andar solo por la ciudad y, por supuesto, menos por la noche,
porque puede ser un peligro mortal. Como verán a la vista de estas
recomendaciones, me arruguebastante.
El viaje fue estupendo,
y cuando se ve la costa y el avión sale del mar, desde luego uno se relaja. Ya
en Maiquetía, me fui a buscar la maleta, y sorprendentemente, fue la última en
salir. Yo estaba desesperado y me encontraba solo, pues la gente casi había
salido toda y allí no aparecía nadie de la Hermandad. Al fin aparece un hombre que me pregunta mi nombre y
que es el Jefe de seguridad. Gracias a Dios, creí que tenía que dormir aquí. Me
lleva a Maripérez y quedo alucinado de lo que tal tienen allí. La Hermandad
Gallega es enorme de grande, desde un colegio, un teatro, pistas, una piscina
impresionante, guarderías, salón para juegos, una cafetería y un restaurante….y
lo que se me olvidará. Me hospedanen un
hotel muy bueno en el centro de Caracas y, para ir a la Hermandad es
obligatorio coger un taxi, con un distintivo, no me acuerdo ahora de qué color,
pues los otros, parece ser que no eran de fiar, siento enormemente tener que
decir que Venezuela, es unpaís hermoso
y con una gente admirable,es otro
mundo, y es otro mundo por sus políticos, porque gobiernan mal y existe una
corrupción disparada. Consienten todas las atrocidades de la delincuencia para
tener al pueblo en sus casas. No sé si ahora la policía estará más
concienciada, pero en 1995, incluso,
estaba implicada en algunas mafias. Bueno, a lo que iba. Al día siguiente, me
dirijo en taxi a la Entidad,y en el
camino nos cayóuna tormenta torrencial,
los relámpagosnos caían en los pies,
por lo que el taxi tuvo que aparcar hasta que paró de llover, imposible seguir. Yo flipado.
Una vez en la Hermandad
Gallega, me reciben unos directivos, el director de la banda de gaitas, un
hombre mayor, por cierto, yluego me
saludó el presidente. Me enseñaron todo el complejo, y la verdad, quedé alucinado.
Entrada principal de la Hermandad Gallega
Patio con jardincito de la Hermandad
Salones recreativos
Piscina
Esa misma tarde conocí
a los alumnos, chicos y chicas, tenían distintas
edades y también distintos niveles de aprendizaje. Organicé los grupos por
nivel, a los componentes de la banda les mande interpretar alguna obra para oír
yo. Así lo hicieron. Me di perfecta cuenta que el nivel que teníanera medio. Observé que su director estaba
sentado, muy atento a lo que yo hacía y decía, pero permaneció siempre callado, y por supuesto,
asistía a todas las clases que impartí
Un buen día me dicen
los directivos que me van a llevar a un pueblecito que dista de Caracas creo
que 24 km. Y se llama “El Junquito”, el
motivo es que tiene un mercado fantástico y los negocios pertenecían a muchos
gallegos. Les dije que antes tenía que ir al banco a sacar un poco de dinero.
Se me ofreció uno para acompañarme con su todoterreno que aparcó sin dudarlo
delante de la puerta del banco, no extraña que dentro hubiera un policía con
una metralleta, la verdad es que fuera, apoyados en la pared había unas caras
que no ofrecían confianza. Nos metimos en el carro (como dicen ellos) y
regresamos a la Hermandad. Al llegar y pasear por el mercadodeel
Junquito, te ofrecían la prueba de todo, charcutería, queserías, verduras, fruterías,
panaderías, carnicerías, tiendas de ropa etc., si les hacías caso salías
comido. Recuerdo que enfrente de los negocios había un restaurante con un
mariachi interpretando las mañanitas….En fin. Disfruté mucho aquel día.
Días más tarde me llevaron a visitar Valle Fresco, un Club de
montaña enorme propiedad de la Hermandad,
que utilizan para hacer eventos, romerías familiares, comidas, meriendas, y
como no podía faltar, celebran el Magosto popular o “fiesta de la castaña” que
traen directamente de Galicia. Deporte, dispone de varias pistas, perolo que me sorprendió fue una iglesia
pequeñita pero preciosa que se había llevado piedra a piedra desde Galicia, y que se llama Santiago apóstol. Valle Fresco
está en el Estado de Miranda, y a unos cuarenta
minutos de Caracas y su vegetación es como si estuvieras en la selva, precioso,
precioso.
También me llevaron a
la Colonia Tovar, situada en la cordillera de la Costa a unos 1800 metros sobre
el nivel del mar en el Estado de Aragua. Sus habitantes, por lo menos los
primeros, proceden del estado independiente de Baden, situado entre Francia y
Alemania, después se incorporó aeste
último. Pues bien, unas trescientas y pico de personas entre hombres y mujeres
embarcaron hacia las tierras de Venezuela hasta fundar dicha colonia en 1843.
Se caracteriza por mantener la huella cultural
de su origen. Sus casas, sus habitantes rubios. Su economía es la agricultura y
el turismo, aunque al principio también cosechaba café. Da la impresión total
de estar en un pueblo alemán. Me encantó, salí viendo estrellitas porque no me
lo creía. Preciosa tierra la venezolana.
En fin. Volviendo a mi
trabajoy casi al final de las clases, el director de la banda (que debía
estar aprendiendo como podía las obras que yo enseñaba), se me acercó flauta en
mano pidiéndome por favor que le enseñara unas posturas que no era capaz de
aprender, y por tanto, no era capaz de tocar la obra bien. Tras aplazar las
clases un día y dedicarme exclusivamente a él, logre corregirle todas las
obras, por lo que el hombre me estrechó la mano y me dijo que estaba
contentísimo conmigo y que le había demostrado que era unbuen profesor, y que solo en quince díashabía conseguido adelantar muchísimo a los
tres niveles existentes. En cuanto a la banda me los había ganado a todos, y me
confesó que los chicos y chicas estaban muy contentos de tener un profesor que hablaba
menos que otros y enseñaba más, por lo que me querían muchísimo. Se lo agradecí
y le invité a que se uniera al grupo para tocar con ellos en la despedida y así
lo hizo. Bueno. Objetivo conseguido. Me hicieron una sonada despedida y muchos
se emocionaron, sobre todo las muchachas que eran un encanto. Por supuesto yo
también me emocioné, pues piensas que nunca más volverás a ver a esas personas,
que existen y que tienen una vida más o menos igual que la tuya, pero te está
negado volver a verlas. Es la vida….
Os cuelgo este vídeo en el que aparecemos Manolo Ambite y un servidor en la comida tradicional que celebra en su finca y que siempre me invita. Prácticamente es la única vez que tocamos al año.
Si os parece bien,hoy nos quedaremos aquí. Me voy a dar un paseíto con mi mujer por la ciudad
aprovechando el buen tiempo. Hasta pronto amigos.